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17 · jul · 2014

Bronquiolitis: cuidemos a nuestros niños

La bronquiolitis se caracteriza por una inflamación difusa y aguda de las vías respiratorias inferiores. Los virus son los principales responsables, siendo el más común el virus sincicial respiratorio. Suele comenzar como un resfriado, con moco nasal, tos leve y, a veces, fiebre.

Bronquiolitis: cuidemos a nuestros niños

En Argentina, las infecciones respiratorias agudas constituyen uno de los principales problemas de salud de los niños menores de cinco años, ocasionando casi el 50% de las internaciones y de las consultas ambulatorias, y siendo la primera causa de muerte en menores de doce meses. Cada año, más del 20% de los niños desarrollan infección respiratoria aguda y cerca del 3% de los menores de un año se internan por bronquiolitis, su forma más común.

La bronquiolitis se caracteriza por una inflamación difusa y aguda de las vías respiratorias inferiores. Los virus son los principales responsables, siendo el más común el virus sincicial respiratorio.

Los factores de riesgo para desarrollar la enfermedad son:

- Edad menor a seis meses.

- Falta de lactancia materna.

- Hacinamiento.

- Presencia de convivientes fumadores.

- Concurrencia a guardería.

Los síntomas pueden variar mucho. Suele comenzar como un resfriado, con moco nasal, tos leve y, a veces, fiebre. Después de uno o dos días, la tos empeora y el niño tiene una respiración más agitada. Algunos de ellos pueden tener, además, dificultad para respirar y ruidos en el pecho.

El curso natural de la bronquiolitis puede durar entre 7 y 10 días, pero es entre el segundo y tercer día cuando puede tener lugar una desmejora. Es importante que padres y cuidadores sepan reconocer los signos y síntomas de dificultad respiratoria, a fin de adelantar la cita con su pediatra o acudir a una guardia médica.

Señales de alerta de dificultad respiratoria

Debe adelantar la cita con su pediatra o acudir a una guardia si observa que su hijo/a:

- Tiene ruidos como "silbidos" en el pecho y respira más deprisa.

- Respira con dificultad: se marcan las costillas y mueve mucho el abdomen.

- La fatiga le dificulta tomar alimentos.

- Vomita todo lo que toma y rechaza beber líquidos; apenas moja los pañales. Cuidado con la deshidratación.

- Está somnoliento y quejumbroso.

- Le nota más pálido, con labios y puntas de los dedos de color azulado.

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